Implantes dentales infectados

on 8 enero, 2018

Cuando un implante dental de calidad es colocado por un profesional debidamente cualificado, el riesgo de que se dé algún tipo de complicación es prácticamente nulo, no obstante, existe, y por lo tanto conviene conocerlo, saber cómo se manifiesta y cuál es el procedimiento a seguir para restablecer un adecuado estado de salud bucodental.

¿Puede infectarse un implante dental?

Debemos definir adecuadamente el implante dental, siendo este una pieza de titanio insertada en el hueso maxilar o mandibular y destinada a simular la raíz del diente, sobre la cual posteriormente se colocará la corona o prótesis, que es la pieza destinada a imitar la parte visible del diente.

Entendiendo así el implante dental, como un elemento inerte, podemos afirmar que el mismo no corre ningún riesgo de infección, no obstante, sí pueden depositarse sobre el mismo bacterias patógenas, infectándose así el tejido óseo que sujeta el implante, lo que se conoce popularmente como infección del implante dental y médicamente como una situación llamada periimplantitis.

La periimplantitis es una enfermedad inflamatoria que produce cambios patológicos alrededor del tejido óseo que sostiene un implante dental. Hablar de esta condición es sinónimo de hablar de infección ya que esta inflamación está producida por bacterias.

Cuando se da esta situación se puede hablar también de rechazo al implante, ya que el proceso de cicatrización no se lleva a cabo adecuadamente, ya que un tejido celular blando se interpone entre el hueso y el implante de titanio, no permitiendo la osteointegración.

También puede darse otra complicación que entraña una menor gravedad, conocida como mucositis periimplantaria, en este caso el tejido óseo no se ve afectado, sino que únicamente son los tejidos blandos de alrededor del implante los que presentan cambios inflamatorios, aunque estos cambios son fácilmente reversibles con un tratamiento adecuado.

A la pregunta de si es posible que pueda infectarse un implante dental primero debemos aclarar que esta complicación de los implantes dentales es muy poco habitual (su riesgo apenas llega al 2%), no obstante, ante determinadas circunstancias puede darse, requiriéndose entonces atención médica inmediata.

Síntomas de infección en los implantes dentales

Algunos de los síntomas propios de infección en los implantes dentales pueden confundirse con las molestias más típicas del post-operatorio, aunque una de las principales diferencias entre una situación y la otra es precisamente la duración de estos síntomas. En el caso de sufrir infección en los implantes dentales el malestar es persistente.

Si bien tras la colocación de un implante dental serán necesarios de 1 a 6 meses para colocar la prótesis o corona definitiva, los síntomas más típicos del periodo post-operatorio no deberían durar más de 7 días, empezando a notar el paciente mejoras a partir del tercer día aproximadamente.

En cambio, cuando hablamos de los síntomas de infección de los implantes dentales, los mismos no remiten, sino que tienden a permanecer e incluso a empeorar.

Al producirse un rechazo hacia el implante dental notaremos principalmente la siguiente sintomatología:

  • Enrojecimiento de la encía en el área donde se ha efectuado la intervención.
  • Bolsas inflamatorias alrededor del implante.
  • Sangrado y supuración.
  • Dolor alrededor del implante y en el área intervenida.
  • Placa bacteriana alrededor del implante dental.
  • En los casos más avanzados se producirá también movilidad del implante.

¿Qué hacer si tengo los implantes dentales infectados?

Es posible que un determinado paciente presente rechazo a su implante dental, principalmente si presentaba alguno de los siguientes factores de riesgo, los cuales es imprescindible controlar de forma previa a la intervención:

  • Hábitos de higiene oral deficientes.
  • Tabaquismo.
  • Consumo de alcohol.
  • Antecedentes previos de periodontitis.
  • Diabetes mal controlada.

Si detectamos cualquiera de los síntomas típicos de infección en el implante dental, y aún con más motivo si presentamos algún factor de riesgo, resultará imprescindible acudir lo antes posible a la clínica dental donde nos hemos realizado la intervención.

Desde la clínica dental se realizará una valoración adecuada que permita determinar si se ha producido infección en el implante dental y cuáles son los tejidos afectados, diseñando así el procedimiento a seguir más adecuado para cada paciente.

Tratamiento de implantes dentales infectados

El tratamiento de la periimplantitis tendrá como objetivos principales la eliminación de la infección bacteriana en los implantes dentales, lo que también permitirá corregir la inflamación de todos los tejidos afectados.

Afortunadamente en la actualidad el tratamiento de los implantes dentales infectados no requiere forzosamente la retirada provisional del implante para la adecuada cicatrización y regeneración de los tejidos, no obstante, cada paciente necesitará un determinado procedimiento terapéutico a seguir.

Para eliminar la infección sí resultará imprescindible el uso de fármacos antibióticos por vía oral y/o tópica, siendo también muy habitual la realización de una limpieza profunda para eliminar la placa bacteriana. Este tipo de limpieza bucodental permite desestructurar la presencia de bacterias patógenas bajo la línea de la encía.

Si bien combinar la terapia antibiótica con la eliminación mecánica de la placa bacteriana ofrece un excelente resultado en la mayoría de las ocasiones, en aquellos casos en los que el tejido óseo se haya visto afectado,  puede ser necesario emplear alguna técnica que permita sustituir el hueso dañado por otros materiales biocompatibles.

La infección o rechazo a los implantes dentales es una situación que debe ser tratada lo antes posible, siendo imprescindible acudir al centro médico donde se haya realizado la intervención para que el profesional valore cuál es el procedimiento más adecuado para tratar el implante dental infectado.

Cómo prevenir la infección en los implantes dentales

Prevenir la infección de los implantes dentales depende en gran medida del paciente que recibe el tratamiento y del profesional que realiza la intervención, quien debe evaluar exhaustivamente el estado de salud que presenta el paciente, tanto a nivel general como a nivel local, prestando especial atención a la disponibilidad de encía y de tejido óseo para la colocación del implante dental.

En el caso de un paciente que presente gingivitis o enfermedad periodontal, esta situación patológica deberá ser tratada y controlada por completo antes de realizar la intervención para la colocación de implantes dentales.

No obstante, una vez que los implantes dentales ya han sido colocados, resultará también prioritario seguir unos estrictos hábitos de higiene bucodental, ya que una limpieza insuficiente es uno de los factores que más predisponen a la infección de los implantes dentales.

Desde la clínica donde se haya realizado la colocación de implantes dentales se le brindarán al paciente todas las pautas o instrucciones necesarias para mantener los implantes dentales limpios y así prevenir la aparición de placa bacteriana.

Con este fin se hace necesario el uso de cepillos interproximales o interdentales, ya que permiten arrastrar la placa bacteriana acumulada en las paredes de las prótesis y los implantes, aún así, también debemos prestar especial importancia a aquellos espacios más reducidos donde ni siquiera llegan los cepillos interproximales. Estos espacios pueden también ser limpiados adecuadamente gracias al uso de hilo dental.

La dificultad de seguir estos buenos hábitos de higiene bucodental dependerá en parte de la ubicación de los implantes dentales, ya que en determinadas zonas puede resultar más complejo higienizarlos adecuadamente, aumentando entonces el riesgo de desarrollar periimplantitis.

El profesional responsable de la colocación de implantes dentales deberá diseñar también un protocolo de limpieza individualizado en función de cada paciente, ya que cada persona presentará unas necesidades distintas en función de varios factores, como la ubicación de los implantes dentales o la presencia de factores de riesgo para el desarrollo de la periimplantitis.

Otro aspecto de gran importancia para prevenir la infección o el rechazo en los implantes dentales es reducir (o preferentemente eliminar) el consumo de tabaco en aquellas personas fumadoras, ya que este hábito causa una menor resistencia a la infección y a la inflamación, así como una mala cicatrización de los tejidos.

Controlar este factor depende exclusivamente del paciente, aunque es cierto que el mismo dispone de bastante tiempo para la deshabituación, la cual debe empezar a producirse al menos 2 semanas antes de la intervención para la colocación de los implantes dentales.

Posteriormente a la intervención se recomienda permanecer sin fumar durante un tiempo aproximado de 8 semanas, ya que en este intervalo los procesos de cicatrización se ven aumentados, aumentando también el éxito de los implantes dentales colocados.

Sobre el paciente también recae la responsabilidad de elegir a un buen profesional para la colocación de los implantes dentales, huyendo de aquellas ofertas más atractivas que pueden poner en riesgo la salud, ya que si elegimos a un profesional con una capacitación adecuada y una trayectoria exitosa, el riesgo de infección en los implantes dentales es prácticamente nulo.

Los implantes dentales son un tratamiento exitoso y eficaz frente a la pérdida de dientes, no obstante, son susceptibles de sufrir infección y ser rechazados, aunque afortunadamente un buen profesional de la cirugía oral y maxilofacial puede tratar de forma adecuada esta afección, devolviéndole al paciente una completa salud buco dental y unos implantes dentales sanos y confortables.

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